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Mostrando entradas de noviembre 29, 2009

HOY ES EL GRAN DÍA

NO DISCRIMINES




Positiva. Eres positiva, Lissette. Por eso tu vida la llevas de esta manera. Sonriendo, como aquella tarde en la plaza de armas bajo un radiante sol de otoño que no quiere irse. Positiva como eres, te ríes de la ignorancia que no entiende que los besos y caricias, no transmiten tu positivismo. Que así les invites un sorbo de tu vaso nada hará que sean como tú, Lissette. ¿Qué pena, no?

Tal vez si eso fuera posible, otros también se reirían cuando el sol los hace sudar. Eres tan positiva, Lissette, que no has dejado de soñar y pensar en los mañanas. Eres la misma de siempre. Esa niña chiquita que sueña con tener un hijo que le diga: “te quiero mamá”. Porque nada ha cambiado en ti, sigues pensando que todo es posible. Con ese positivismo es indudable que llegarás a tener una casita para abrigar a los tuyos.

Y quién sabe, mostrarás todos los dientes cuando el avión despegue rumbo a “las Europas” con un contrato en tu maleta. Todo es posible.

Por eso te volviste una activista qu…

CUANDO ERA NIÑO . . .

Aunque no quieras ¡vive la vida! que para eso está, y si no te gusta ¡síguela viviendo! que ya llegará algo mejor.


Tenía siete años. Nos acabábamos de cambiar de casa. Fuimos a vivir cerca de la única posta de salud allá en ese pueblo. Todos los días para ir a comprar era necesario pasar por ahí. Como desde muy niño me atraía todo lo que tiene que ver con salud. Ya sea física o mental. Me parecía interesante poder entrar a la posta sin que nadie me viera. Pues tiene una vibra escalofriante que me llama mucho la atención.
Una mañana cuando pasaba cerca de la posta, escuché gritos horrorosos que a cualquier niño de esa edad asustaría tremendamente. Pero a mí no, en vez de temor me lleno de curiosidad. Así que a paso lento como un duendecito me acerqué hacia el cuarto de donde provenían los gritos. Al percatarme que no había nadie en la posta, ni un enfermero, ni el médico me asome más y más al cuarto. A medida que me iba acercando los gritos eran con más intensidad.
Cuando logré dar con la…